Puente entre Rumanía y los países de Occidente, Timișoara es una de las ciudades más grandes e importantes del país, conocida con varios nombres: Pequeña Viena, Ciudad del Bega, Ciudad de las Flores, etc. Es muy fácil enamorarse de esta ciudad, con una historia impresionante, que te ofrece la ocasión de descubrirla a pie con un rico patrimonio arquitectónico y cultural.
Estas son algunas curiosidades sobre el tercer centro cultural más grande de Rumanía:
- Fue la primera ciudad europea y la segunda del mundo – después de Nueva York – que introdujo el alumbrado eléctrico público (en 1884)
- ¿Te has preguntado alguna vez por qué recibió el nombre de Pequeña Viena? Por su historia y cultura local: puedes descubrir monumentos de siglos pasados, como el castillo Huniade, construido a iniciativa de Iancu de Hunedoara entre 1443 y 1447.
- El río Bega fue el primer canal navegable de nuestro país, lo que impulsó el comercio de aquella época
- Fue la primera ciudad de Europa que inauguró un tranvía. Ocurrió en 1869: se construyó de madera en Viena y lo tiraban caballos. Su capacidad era de 15 pasajeros. Hoy Timișoara tiene la red de tranvía más extensa del país
- La fábrica más antigua de Rumanía que aún funciona está en Timișoara: la fábrica de cerveza Timișoreana, fundada en 1718
- Fue la primera ciudad de provincia que ganó el campeonato nacional de rugby, en 1972
- Como decíamos, es una de las ciudades más grandes de Rumanía y la mayor del oeste del país, con unos 400.000 habitantes
- Timișoara fue capital de Hungría en 1316, bajo el reinado de Carlos Roberto de Anjou
- La mayor escuela de Rumanía con enseñanza en alemán está en Timișoara, el liceo Nikolaus Lenau, donde estudió la laureada del Nobel de Literatura en 2009, Herta Müller
- En 1920 la estructura étnica era muy distinta de la actual: solo el 15 % eran rumanos; el resto, alemanes, húngaros y judíos
- Timișoara también se conoce como “Ciudad de las Rosas”, con más de 1400 variedades de rosas en la ciudad.